Ana Corchero,
mentora en crecimiento personal, facilitadora energética y cuenta cuentos.
Mi nombre es Ana Corchero, mujer, compañera y madre. Estudié hace más de 30 años Educación Social, con vocación de ayuda y de contribuir como agente de cambio social en la mejora del bienestar de las personas.
He tenido el privilegio de transitar durante más de 20 años la experiencia de liderar equipos de trabajo y atención socio-educativa y terapéutica en contextos de alta complejidad, en una ONG de protección y prevención de la infancia, jóvenes y sus familias en contextos de vulnerabilidad.
Liderazgo basado en la actitud de servicio, el empoderamiento, el crecimiento de las personas, la cooperación y resignificando el alto valor del cuidado mutuo. ¿Porque qué es liderar sino el Arte de inspirar y cuidar a los que cuidan?
Mi experiencia profesional me invitó a recorrer un camino de formación y transformación interior, integrando diferentes disciplinas, perspectiva sistémica y corporal, narrativa de transformación, coaching de equipos, programación neurolingüística, liderazgo de transformación entre otras. Siempre desde la dimensión holística de las personas y como centro en mi expresión de liderazgo.
En el año 2021 en un momento de aparente plenitud, con lo que yo creía mis objetivos de vida cumplidos: con una pareja estable y de la que estaba enamorada después de 16 años, un hijo precioso y maravilloso y con un trabajo que me encantaba, una sensación de vacío apareció de pronto. Tras un largo período de estrés crónico, sostenido y por supuesto disimulado e ignorado, mi cuerpo empezó también a mostrar diferentes enfermedades, ninguna grave, pero todas muy limitantes en mi vida cotidiana.
Honestamente estaba agotada, "harta de estar harta". A esto se le unió el fallecimiento de mi padre tras una larga enfermedad y el despertar en mí, de un impulso a adentrarme en una pregunta: ¿Esto es todo? ¿Realmente estamos solos? ¿Quién soy en realidad? ¿Qué quiero?
Esas preguntas sinceras, que no podía responder desde mi mente racional, ni desde mi propio rechazo, ni desde la confusión entre la religión y la espiritualidad, sembraron una semilla que se ha ido cultivando, desde la comprensión y la visión de la unidad con el todo, con una fuente creativa, con una fuerza invisible en ese impulso de vida y de esencia divina.
Hice un alto en mi camino profesional, absolutamente necesario, y me enfoqué en buscar otras formas de comprender y sentir la vida.
En esta búsqueda, fue el acercamiento a la práctica del chamanismo, el sentido de unión con el todo y la naturaleza, y el sonido y la vibración del tambor lo que me devolvió el anhelo de un único propósito, como un recuerdo latente: Volver a la Paz interior y al Amor.
Mi experiencia profesional y personal me invitaron a recorrer un camino de formación y transformación interior, ampliando conocimiento y sobre todo a experimentar un nuevo enfoque en la armonía del plano mental, energético, emocional y físico.
Hoy y nuevamente desde la actitud de servicio, dispongo mi experiencia y conocimiento en coherencia con las necesidades y anhelos de las personas. Creo firmemente que cada Ser es único y que internamente todos compartimos el mismo anhelo de volver a la Paz y al Amor, que en realidad ya Somos, desde nuestra esencia material y espiritual.