LO QUE SIENTES LO VIBRAS Y ESO ES LO QUE ATRAES

Cada persona y cada lugar tiene una energía determinada. Somos seres de energía, continuamente la emitimos y la percibimos. Tenemos una energía consciente o inconsciente, así como equilibrada o desequilibrada y así nos conectamos continuamente con campos energéticos que vibran en mayor o menor frecuencia.

La Vida es Mental, elegimos constantemente pensamientos, es decir pensamos constantemente nuestro mundo, nuestra realidad, por otro lado, las emociones son altamente contagiosas, tanto las que nos drenan energéticamente como las que nos renuevan y además debemos tener en cuenta que las frecuencias se atraen por correspondencia por lo tanto atraemos lo que vibramos.

Lo que piensas lo sientes, lo que sientes lo vibras y eso es lo que atraes 

Es decir, tu energía entra en frecuencia y vibración con la energía de los demás, generando continuamente campos electromagnéticos que dibujan diferentes realidades que aparecen ante ti.

La coherencia cardiaca, se da cuando existe un equilibrio consciente entre lo que pienso, lo que siento y lo que hago con consciencia de querer un cambio AMOROSO de nuestro pensamiento-emoción y por lo tanto de nuestra acción, de nuestra manera de Ser y estar en el mundo.

Sabemos que el Ego, el conjunto de pensamientos y creencias que construyen nuestra personalidad y la identificación con cada uno de nuestros personajes o máscaras, grita, mientras el corazón sólo susurra, la voz del corazón no se equivoca, aunque no siempre es lo más fácil ni posiblemente lo que queremos escuchar.

La voz del corazón requiere de silencio, consciencia, presencia, confianza y de mucho coraje para entregarnos a su guía.

Si entendemos la sinergia como, “eficiencia en la acción”, necesitamos bajar el ruido mental de pensamientos que nos llevan una y otra vez a los mismos escenarios.

Poner atención en la energía, es poner la atención en la co-creación de la realidad y sus leyes particulares, que solo pueden entenderse en términos de: Energía,Frecuencia,Vibración.

Para Co-Crear nuevas experiencias vitales, son imprescindibles las pausas, entendiendo estas como el espacio necesario entre un estímulo y una respuesta, la diferencia entre reaccionar o responder. Una primera idea y un posible resultado. Las pausas nos ayudan a generar dudas razonables, preguntas necesarias, posibles ideas no vistas, versiones no escuchadas, así como posibilidades ni soñadas.

¿Con qué frecuencia me estoy conectando ahora? ¿que tipo de pensamiento estoy sosteniendo que me evoca esta emoción? ¿ que información estoy generando a nivel energético?. Estas preguntas no requieren de respuestas por parte de nuestra mente, quien paradójicamente, ha creado, de manera inocente, esta situación.

La respiración consciente, pausada y lenta es una gran aliada en este momento. La respiración es la herramienta que nos ayuda a tomar esa pausa, con consciencia de nuestra propia energía, aquello que emanamos por la ley de resonancia se corresponde con experiencias de similar naturaleza. Con lo que nos vemos inmersas, inmersos en bucles y repeticiones constantes.

Cada pensamiento genera una emoción determinada y ello genera una energía que emanas, como la música de fondo que suena por allí por donde pasas. ¿Puedes reconocer a que suena la melodía de tu vida ? ¿ Esta en coherencia con el anhelo más profundo de tu corazón? ¿ Tu intención esta comprometida con vivir más en la calma que ya habita en ti?

Te veo, te leo.